Todos te dicen que está bien.
Tú sabes que no.

Consulta veterinaria integrativa online para animales con síntomas digestivos o cutáneos crónicos que no responden a los tratamientos habituales. Trabajo con un número limitado de casos y solo con tutores dispuestos a implicarse de verdad.

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Gratuita · 30 minutos · Online · No es una consulta: es para ver si tu caso es de los que puedo ayudar.

Rebeca Moreno · Veterinaria · Máster en Medicina de Pequeños Animales (perros y gatos) por la UAB · Máster en Nutrición · 7 años en medicina interna y cuidados intensivos hospitalarios

Si has llegado hasta aquí, ya sé bastante de ti.

Sé que no es la primera web que abres esta semana.

Sé que ya has probado el pienso hipoalergénico. Y el de proteína hidrolizada. Y el de la marca que te recomendaron en el grupo de Facebook.

Sé que has hecho analíticas que salieron bien y ecografías que salieron bien, y que salir de la clínica con un «todo está normal» no te alivió: te hundió un poco más. Porque si todo está normal, ¿por qué tu animal vomita tres veces por semana? ¿Por qué se despierta de madrugada a lamerse las patas hasta hacerse sangre?

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Sé que hay noches en las que le miras respirar y piensas: y si se le está escapando algo a todo el mundo. Y si la única que lo ve soy yo.

Y sé que eso no se lo has dicho a nadie. Porque cuando lo intentas, alguien te contesta «es un perro» o «te obsesionas».

No te obsesionas. Estás viendo algo real que todavía nadie ha sabido nombrar.

No has hecho nada mal. Has hecho todo lo que te dijeron que hicieras. El problema es lo que te dijeron.

Marca las que reconozcas

Si has marcado cuatro o más, sigue leyendo. Lo que viene explica por qué nada de lo anterior funcionó.

Por qué nada de lo que has probado ha funcionado +

Cuando un animal vomita, se trata el vómito. Cuando se rasca, se trata el picor. Y funciona, durante un tiempo. Luego vuelve, se sube la dosis, se cambia el pienso, se añade otro fármaco. Y vuelve a funcionar. Durante menos tiempo.

Esto no es mala praxis: es el modelo. La veterinaria convencional está construida para resolver lo agudo, y en eso es extraordinaria. Si a tu perro le atropella un coche, quieres una clínica convencional y la quieres ya.

Pero lo crónico no es un fallo puntual: es un sistema entero que lleva tiempo desregulado. Y no se apaga tapando la señal de aviso.

Aquí está lo que casi nadie te ha contado. El intestino y la piel no son dos órganos independientes. Comparten origen embrionario, comparten sistema inmune, y alrededor del 70 % del sistema inmunitario de tu animal vive en su intestino. La piel es, en gran medida, el altavoz de lo que ahí dentro está pasando.

Por eso hay tantos animales que empiezan con vómitos y acaban con dermatitis. O que llevan años rascándose y además tienen las heces mal, y nadie ha unido las dos cosas.

Y hay un dato que casi nadie se plantea: los animales salvajes no desarrollan esto.

He trabajado con fauna salvaje y exótica en zoos y centros de recuperación, y no veía lo que veo cada semana en un perro. ¿Qué hacen distinto? Comen lo que su cuerpo está diseñado para digerir. No reciben medicación preventiva por calendario. Y no se desparasitan a ciegas: se comprueba, y si hay algo, se trata.

Con nuestros perros y gatos hacemos lo contrario en las tres. Y luego nos sorprende que a los tres años tengan un sistema que ya no sabe regularse.

Nada de esto se hace con mala intención. Se hace porque siempre se ha hecho así. Pero «siempre se ha hecho así» nunca ha sido un argumento clínico.

No son dos problemas. Es uno, asomándose por dos ventanas.

Cómo trabajo: tres pasos, siempre en este orden

No tengo un protocolo. Un protocolo cerrado para animales crónicos es exactamente el problema que te ha traído hasta aquí. Lo que tengo es un orden — y el orden importa más que las herramientas.

Paso 1 · Valoración del estado de salud y estudio de su historial +

Antes de tocar nada, necesito el mapa entero. No la última analítica: todo. Qué comió de cachorro, cuándo apareció el primer síntoma, cuántos ciclos de antibiótico ha llevado y por qué, qué desparasitaciones ha recibido y si alguien comprobó antes si hacían falta.

La mayoría de los casos que me llegan atascados no lo están por falta de pruebas. Están atascados porque nadie ha juntado las piezas en una sola línea de tiempo.

Aquí también decidimos qué pruebas tiene sentido pedir y cuáles serían tirar tu dinero.

Paso 2 · Reordenar el terreno +

Tres cosas a la vez.

Reestructurar la microbiota. Es la base de todo. Un intestino con la flora arrasada por tratamientos repetidos no sostiene ni una digestión normal ni una piel sana, por buena que sea la comida que le pongas encima. Por eso fracasan dietas excelentes: se introdujeron sobre un terreno que aún no podía recibirlas.

Adaptar los hábitos a sus necesidades reales. Los que necesita el tuyo, no un animal genérico.

Pausar los tratamientos que no están justificados. Y quiero explicarte bien esto, porque es lo más delicado que hago.

No hablo de retirarle su medicación. Si tu animal necesita un fármaco, lo lleva, y eso no se discute. Hablo de revisar, uno por uno, todo lo que recibe por calendario en lugar de por indicación. Antiparasitarios pautados durante años sin haber comprobado nunca si hay parásitos.

Un antiparasitario es un tratamiento, no un calendario.

Y comprobar tampoco es una sola cosa: no todos los análisis de heces son iguales ni detectan lo mismo. Elegir qué prueba pedir, y cuál no, forma parte del diagnóstico y se decide caso por caso.

Cada una de estas decisiones se toma contigo, con el historial delante y de forma reversible. Nunca por defecto y nunca de golpe.

Paso 3 · Empoderarte a ti +

Es la parte que más me importa, hasta el punto de que si no ocurre considero que el caso no ha terminado bien.

Mi objetivo no es que dependas de mí. Es que sepas leer una etiqueta, sepas qué significa una recaída y sepas distinguir un síntoma que puede esperar de uno que no.

Sales sabiendo qué pruebas le hacen falta a tu animal. No una lista genérica de internet: las que le corresponden a él, cuáles entran en su chequeo anual y cada cuánto repetirlas.

Para que puedas entrar en tu clínica de siempre y pedir exactamente lo que hace falta, con criterio y sin sentirte una pesada. Yo no sustituyo a tu veterinario: hago que sepas trabajar con él.

Integrativo no significa «en vez de». Significa «además de». Si tu animal necesita un fármaco, va a llevar ese fármaco. Aquí no hay ideología: hay criterio.

Cuatro casos que empezaron donde estás tú

«Cada quince días estábamos en el veterinario» Hoy no ha vuelto +

Zuñi fue complejo desde que tenía mes y medio: anorexia extrema y pancreatitis. Varios veterinarios, cada uno con un diagnóstico distinto y su fármaco. Nada funcionaba.

Y había algo que nadie estaba mirando: se había vuelto agresivo. Solo con tocarle marcaba. En casa lo vivían como un problema de carácter. No era carácter: era dolor.

Cambiamos la dieta, retiramos los tratamientos que sobraban y solo después añadimos lo que a él sí le funcionaba. Primero quitar — sobre un organismo saturado, añadir cosas buenas no sirve de nada.

Hoy no vomita y ya no es reactivo con su tutora.

Y ahora algo que casi nadie pondría en su web: Zuñi todavía tiene algún episodio de diarrea. No está curado para siempre, y quien te prometa eso en un crónico te está mintiendo. Lo que ha cambiado es lo que pasa cuando aparece: antes era urgencias, miedo y otra factura; hoy su tutora sabe qué hacer y lo controla en casa.

«Jamás volveré a darle pienso. Ya no tiene diarreas, ni vómitos, ni impulsos reactivos hacia mi persona. Desde que estoy con Rebe, ya no ha vuelto al vete.»

Años con Apoquel Hoy ya no lo necesita +

Baley siempre había tenido alergia. Apoquel, Cytopoint y varios tratamientos más, cada uno controlando el picor mientras se lo daban.

Su tutora había hecho por su cuenta lo que muy poca gente hace: pasarlo a comida natural. Y mejoró de verdad. Pero no lo resolvió.

Ahí está la lección: cambiar a natural elimina lo que sobra, pero no garantiza que esté lo que falta. «Natural» no es una fórmula: es un punto de partida. Lo que cura es el ajuste.

Después volvió a comida procesada y empeoró — lo que convirtió esto en una reexposición, la evidencia más sólida que existe en nutrición clínica: la relación causa-efecto demostrada dos veces en el mismo animal.

Reformulamos la dieta. Ordenamos la vacunación: se vacuna, pero cuando hace falta y no por inercia. Y cambiamos el enfoque de la desparasitación.

Baley no ha vuelto a recaer, y ya no necesita el Apoquel después de años dependiendo de él. Hoy su tutora sabe qué pedir en su veterinario para comprobar que todo sigue bien.

10 kg, riñón y piel Hoy 5,4 kg. Tardamos año y medio +

Conseguimos que perdiera casi 10 kg. Este es el caso de Precious: un gato que debería pesar la mitad de lo que pesaba. Comía pienso y arrastraba dos cuadros crónicos graves a la vez, problemas renales y problemas de piel.

El manual dice dieta renal comercial y controlar el peso. A María le propuse otra cosa: introducir comida natural formulada para Precious.

Y tardamos un año y medio. Lo digo con todas las letras. En un gato, perder peso deprisa puede desencadenar un fallo hepático grave. Perder ese peso en dieciocho meses son unos pocos gramos por semana: lento, medido y con controles.

Si buscabas a alguien que te prometa resultados en un mes, este caso te acaba de decir que no soy yo.

Y no bajó solo el peso: mejoraron su función renal, su función hepática y su piel. Los tres a la vez. Nadie trató tres cosas — se ordenó un terreno, y los tres sistemas respondieron.

Tiroides baja y heces blandas Valores normales, sin medicación +

Amy Terceira es consultora profesional de conducta canina, certificada CTC y CSAP-BC. Vino con sus dos perros: Tessa necesitaba perder peso, Albert tenía la tiroides baja y era comedor selectivo. Los dos hacían heces blandas.

Tessa alcanzó un peso saludable y se volvió más juguetona. Los niveles de tiroides de Albert están hoy normales, y evitamos la medicación. Los dos tienen heces firmes, pelaje brillante y mejor comportamiento.

«Soy consultora profesional de conducta canina y derivo a mis clientes a la Dra. Moreno cuando sospecho que necesitan su experiencia.»Amy Terceira, CTC, CSAP-BC

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«En 11 años que tiene Mía no teníamos ni idea.»

Tutora de Mía, yorkshire de 11 años. Problemas de nutrición y vómitos de por vida.

Quién soy, y por qué te lo cuento ahora y no al principio

Rebeca Moreno, veterinaria

Rebeca Moreno · Veterinaria

Si hubiera empezado esta página hablándote de mí, habrías cerrado. Con razón.

Soy Rebeca, veterinaria, con un máster en medicina de pequeños animales por la UAB y otro en nutrición. Llegué a esto por la puerta de urgencias, no por la de la medicina natural: siete años en medicina interna, cuidados intensivos y diagnóstico por imagen. Sé lo que es sostener a un animal que se está muriendo a las tres de la mañana, y por eso nunca vas a oírme decir que la medicina convencional sobra.

Pero también pasé años trabajando con animales salvajes y exóticos. Y ahí se me rompió algo: no enfermaban igual. He ejercido en tres países y he visto los mismos cuadros crónicos con climas distintos y parásitos distintos, pero con la misma alimentación y el mismo calendario de medicación. Cuando cambias de continente y el patrón no cambia, dejas de creer que la culpa es del ambiente.

Después llegó Precious. Y ese caso me colocó delante de una decisión: en un hospital tienes veinte minutos por animal, y esto necesita horas. Así que dejé la consulta hospitalaria y monté BestByVets.

No fue cómodo. Fue la única forma de ser coherente con lo que había aprendido.

Ver formación y experiencia completas +

Formación
Grado en Veterinaria, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria · Máster en Medicina de Pequeños Animales (perros y gatos), UAB · Máster en Nutrición, Salud Real Animal · Posgrado en Animales Exóticos, IFEVET · Grado Superior en Industria Alimentaria y Calidad de los Alimentos

Experiencia hospitalaria
Medicina interna y diagnóstico por imagen, Islas Bermudas (2023–2026) · Hospital Veterinari Costa Brava · Hospital Veterinari del Penedès · Clínica Veterinaria Solidaria, Barcelona

Fauna salvaje y exótica
Zoo Oasis Park Fuerteventura · Africam Safari, México · GREFA, Madrid · Centro Veterinario México · Servicio de exóticos, Hospital Clínic Veterinari UAB

Formación continuada
Nutrición fisiológica en gatos · Urgencias y cuidados críticos · Hematología · Ecografía y diagnóstico por imagen · Congresos de nutrición y alimentación natural · Revisión continuada de literatura científica

«Soy consultora profesional de conducta canina y derivo a mis clientes a la Dra. Moreno cuando sospecho que necesitan su experiencia.»

Amy Terceira · CTC · CSAP-BC

Antes de que reserves: esto no es para todo el mundo

Hay una frase que repito mucho: todo es posible cuando la tutora quiere y el veterinario sabe cómo guiar. Hacen falta las dos partes. Yo pongo la segunda; la primera no la puedo poner por ti.

Por eso trabajo con pocos casos a la vez. No es marketing: es que un caso crónico bien llevado requiere horas de análisis que no puedo multiplicar.

NO es para ti si:

  • Buscas un suplemento, un pienso o una lista de «los 5 alimentos que curan la dermatitis».
  • Quieres una solución sin cambiar nada de la rutina de tu animal.
  • Necesitas que esté bien en dos semanas. Con Precious tardamos año y medio.
  • Quieres que te diga que la medicina convencional es el enemigo. No lo es, y no lo voy a decir.
  • Buscas un enfoque energético o espiritual. Yo trabajo con fisiología y evidencia.
  • No estás dispuesta a llevar un registro de lo que come y cómo evoluciona.

SÍ es para ti si:

  • Estás dispuesta a implicarte y hacer los cambios.
  • Quieres entender el porqué de cada decisión, no solo obedecer.
  • Aceptas que habrá recaídas, y que una recaída no es un fracaso: es información.
  • Prefieres un «esto no lo sé, vamos a averiguarlo» a una respuesta segura y falsa.
  • Estás cansada de parchear y quieres ir a la raíz aunque sea más lento.

«Un consejo: los seguimientos pueden ser necesarios, sobre todo si tu perro está enfermo. Es importante trabajar estrechamente con ella para que tu perro pueda estar bien a largo plazo.»

— Amy Terceira, CTC, CSAP-BC

Eso es exactamente lo que te pido. Ni más, ni menos.

Qué pasa exactamente en la llamada

Dura 30 minutos, es gratuita y es online. No es una consulta y no te voy a dar un diagnóstico: sería irresponsable diagnosticar en media hora sin la historia completa.

Sirve para tres cosas: que me cuentes el caso entero y yo te diga con honestidad si creo que puedo ayudarte — y a veces la respuesta es no. Que entiendas qué está pasando en tu animal a un nivel que probablemente nadie te ha explicado, trabajemos juntas o no. Y que veas cómo pienso y decidas si quieres que sea yo.

Y lo que no va a pasar: no te voy a presionar, no hay descuento por decidir hoy y no hay plazas que se acaban. Si al colgar necesitas una semana para pensarlo, prefiero que te lo pienses.

Solo te pido que vengas con la información: informes, analíticas, qué come, qué tratamientos ha llevado.

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«Ya he gastado muchísimo dinero. ¿Y si esto tampoco funciona?» +

Es la pregunta más justa de todas, y no te voy a vender certeza.

Lo que sí te digo: la mayor parte de lo que has gastado ha ido a descartar cosas y a tapar síntomas. Aquí el dinero va a otro sitio — a entender por qué el sistema está desregulado.

Y por eso la primera llamada es gratuita: para que puedas juzgar el enfoque antes de invertir un euro.

«¿Esto es homeopatía o algo así?» +

No.

Trabajo con fisiología, nutrición, microbiota, inmunología y evidencia clínica. Si algo no tiene una base que yo pueda explicarte, no lo uso.

Y si en algún momento te propongo algo, vas a poder preguntarme por qué — y voy a tener una respuesta que no sea «porque funciona».

«¿Me vas a decir que quite la medicación?» +

Si su uso está justificado, no. Si tu animal necesita esa medicación, la lleva, y eso no se discute.

Aquí no quitamos nada porque sí, igual que no mantenemos nada porque sí. Lo que hacemos es mirar cada tratamiento uno por uno y preguntarnos si sigue teniendo una indicación real para este animal concreto, con su fisiología, su historia y su momento. Individualizamos y adaptamos a sus necesidades fisiológicas particulares.

Lo que sí trabajamos es en que, con el tiempo, el cuerpo necesite menos ayuda externa. Y cuando eso ocurre, se decide con datos, de forma progresiva y contigo delante.

Lo que no vas a encontrar aquí es a nadie retirándote una medicación a través de una página web. Eso no se hace, ni yo ni nadie.

«¿Online funciona igual?» +

Para casos crónicos, funciona mejor.

Un caso crónico no se resuelve palpando: se resuelve analizando meses de historia, dieta, tratamientos y evolución. Eso requiere tiempo de estudio, no diez minutos de consulta. Y tú puedes mandarme fotos, vídeos y registros de lo que pasa en casa, que es donde de verdad pasa todo.

Y no es que yo haga online porque me venga bien: dejé la consulta hospitalaria precisamente para poder trabajar así. Dentro de un hospital tienes veinte minutos por animal, y un caso crónico necesita horas de análisis antes de tocar nada. El formato online no es un recorte de la consulta presencial — es lo que me permite darte lo que la presencial no me dejaba dar.

«¿Cuánto tarda en verse algo?» +

Depende del caso, y no te voy a dar un número que suene bonito.

En digestivo suelen verse señales antes. En piel, el ciclo del pelo y la reparación de la barrera cutánea imponen sus tiempos. Con Precious tardamos un año y medio, y era lo correcto.

Lo que sí te garantizo es que vas a saber en todo momento en qué fase estamos y qué esperamos ver. Para que no vuelvas a estar meses a ciegas.

«Si le quito el pienso, ¿cómo sé que no le va a faltar de nada?» +

Es la preocupación más repetida y la más razonable. Una tutora me lo dijo así: «siempre me preocupó que dándole natural no le estuviera dando lo que necesitaba».

Y tiene razón en preocuparse: una dieta casera mal formulada puede generar carencias reales, y es justo lo que pasa cuando alguien copia una receta de internet.

Por eso una dieta natural no se improvisa: se calcula. Se ajusta a su peso, su edad, su patología y sus analíticas, y se revisa. La diferencia entre una dieta natural bien formulada y una hecha a ojo no es de matiz — es la diferencia entre curar y provocar otro problema.

«No tengo tiempo para esto.» +

Ya se lo estás dedicando.

Se lo dedicas cuando limpias vómitos a las siete de la mañana, cuando buscas en foros a medianoche, cuando pides otra cita, cuando esperas otro resultado.

Lo que cambia no es cuánto tiempo inviertes. Es si ese tiempo va hacia algún sitio.

Imagina la escena dentro de seis meses

Bajas por la mañana y no miras el suelo antes de encender la luz. Duermes toda la noche seguida.

Alguien te pregunta qué le pasaba y se lo explicas en dos frases, con seguridad, porque lo entiendes.

Y cuando aparece un síntoma nuevo —porque aparecerán— no entras en pánico. Sabes qué mirar y sabes cuándo hay que preocuparse.

Eso es lo que estamos construyendo aquí. No solo un animal sin síntomas: un tutor que ya no tiene miedo.

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Llevas mucho tiempo siendo la única que lo ve. La llamada son treinta minutos.